mariel no quiere matar a nadie no puede...
mariel no tiene miedo

mariel ...
tiene sangre en las manos

mariel...
mariel

mariel no duerme

MARIEL lava sus manos...

el lavabo esta rojo...
y el agua roja se va, se va por el drenaje.

Culminación


Despierta querida niña, despierta


es hora de abrir los ojos mientras, mientras duermes la vida se pasa

volando y los microbios te van consuminedoLENTAMENTE....


niña.absurda.aburrida.hablame.despacio.porque.tengo.hambre.de.caras.rotas.y.sangre.tibia.me.gustan.los.rostros.frios.muestrame.el.dolor.en.tus.pupilas.



el puñal se deslizó entre los pliegues de la piel,


calidamente,


justo en el instante en que abrió los ojos:


Logre ver tus pupilas claras, azulosas, mientras se extinguía la luz, pensanbas en la nada y yo reía, que bella, que bella imagen querida...



blanca luna del desprecio ahora veo en tus manos,

las manchas de eso que ensució tu rayo y

que se borró de su cabeza,

como el vestido ensangrentado,

como los sueños bajo la cama.



el sonido aún se escucha.


Mariel, duerme.

Despertar

Entonces ya habia dormido suficiente, era hora
de despertar,
no habian
razones logicas ni quehaceres,
solo la infinita necesidad
dedespertar.
el vestido seguia ahí, y los zapatos, la sangre
y el barro ya estaban secos...
DESPERTÓ:
¿cómo se entienden las acciones humanas fuera de
la conciencia?como se entiende la evidencia y los vagos recuerdos del día
anterior ...
-¿que habia sucedido?-¿que había
sucedido?
la niña dormida despierta y se mira en espejo
reflejada visarra mente con el rosto desfigurado, al mirarse o se asusta a pesar
del efectooptico... se habia acostumbrado a ese reflejo, y como no hay
másrealidad que la tenemos ante nuestros ojos...
acepto...
se levantó de la cara con una sensacion de
liviandad, dejandoseatrofiar por las imagenes...
se sentó en la ventana a mirar pasar el mundo
por su pequeño callejon...
-insolito...

como en cartas

He advertido, de pronto, que en realidad no recuerdo su rostro en detalle.
sólo creo ver aún su figura, su vestido. mientras usted se alejaba de las mesas
del café.

Pense en ella, como tantas veces, como aquellas en las que desesperadamente mis dedos queria cunbrir su delgado cuello, como aquellas donde la ira se apoderaba de mi miseria y sentierme con el poder de su vida era la sensacion más reconfortante. no creo que ella lo entendiera alguna vez, era mia... pero nunca lo entendió.

Ahora han pasado las horas, y el tiempo pone ante mi dichoso el momento de la venganza, sus ojos siempre me la recuerdan, y que puedo hacer contra eso, no es que el instinto de propiedad aun este presente, aunque lo parezca, no puedo mirarla a la cara no puedo hablarle.

y ella se para tras de mi con la mirada fija en mi espalda creyendo que no lo se, que no lo veo, es tan parecida a mi que a veces le temo, temo que las horas tambien me roben escandalosamente la vida, así con la propiedad infinita...

milena se llamaba, es cierto... muchas veces lo olvido, pero sus ojitos me lo recuerdan.

es como cuando mariel hizo galletas, no pude comerlas no pude, sus formas eran horripilantes, tetricas, asquerosamente reales, escarnecedoras.

que más... ya esta creciendo, y sus ojos cada vez me la recuerdan, estan espectantes a cualquier equivocacion... pero yo se que no lo recuerda, cómo podria recordarlo? era tan pequeña... y aun ahora como antes, yo grito... y ella impávida, me mira con esos ojos pequeños, redondos y feroces.

En el polo



corrió y corrió por el mundo buscando las palabras que le
ayudaran a recordar, pero nada, que es lo que había hecho... había comenzada y
sabia que ya no se detendría hasta que todo lo que pasara por su mente
quedara en sangre.


trataba de recordar desesperadamente, entender porque su
vestido tenia esa mancha, que hacia con los guantes en las manos, como lograría
explicar su estancia en ese lugar, había estado planeando mucho tiempo algo lo
recordaba, pero también sabia de si misma que algunas veces no recordaba nada, y
otros recuerdos suyos no eran reales, pataleaba desesperadamente en su mente
infantil, ese lugar escondido entre su hígado y su páncreas...


la bilis llegaba a su garganta pero no las ideas a su mente,
nada... actos borrados, no quedaba más que irse a casa sin entender
nada... de pronto despertó... estaba en su cama la brisa de la
ventana la inquietó, estaba distintivamente espeso, debe haber sido un sueño...
dijo. y volvió a dormir sin percatarse que en el tarro de la basura estaba
el vestido y la mancha en él, bajo la cama los zapatos embarrados, y la cara
empapada en lágrimas.

III


Se había levantado más tarde de lo habitual, tenía un cansancio en los huesos, su rostro comenzó a desfigurarse y lo consumía la visión de sí mismo... Había hablado con Mariel, la había visto nuevamente en la ventana, su sonrisa lo perturbo...

Mariel tenía miedo.- Pensó, y comenzó a reír compulsivamente.

Recordó la conversación de noches atrás... Lloró amargamente.

La mato, verdaderamente la mato.

sin la sola idea del grito persiguiéndola eternamente, Mariel, la silente, corría desnuda por el campo azul.

Te amo, gritaba. Te amo... desesperadamente.

¡Deja de mirarme que tengo miedo por la puta!, tengo miedo de tus besos de tus ezqui-sitos besos.

Te amo, mi cielo, te amo aceleradamente... corría desnuda por la calle azul, mientras veía el papel.


Mariel, cierra los ojos ¡Ciérralos!


Huele a humedad y mariel está sentada en a ventana mirando el mundo, un niño pasa sobre una carreta tirada por dos caballos, observando detenidamente el puesto de comida que esta frente a la casa. hay olor a alimento para gatos pero nada la conmueve... está suspendida en una absoluta y consumida abtracción sentimental.

Descompone uno a uno el estado de la tristeza hasta que ya no la siente, hasta no palparla, un estado de vacio que nos hace olvidar y consumirnos en la nada.

Había perdido entonces la capacidad de sentir, la había aprendido a apagar cosa que a muchos de nosotros nos gustaría, jugaba entre una aparente fragilidad y se descomponia en una absurda frialdad.

Así creció la niña, esa que a los 9 años, se escondia para llorar, ahora a los 15 años se esconde de sí mísma, absorta por una eliptica sensibilidad y una singular ambivalencia.

Su vida parece plana, no rie mucho, no conversa mucho, no comparte mucho, tiene problemas para socializar dijeron. sobre todo despues que golpeo a una de sus compañeras de colegio. preferia sentarse sola y ella no le ententendio, es que la gente no entiende si le dicen no me hables.

Sentada en la ventana se ve un papel que se mueve guiado por el viento, con una extraña firmeza y una fijación. no desea cambiar de dirección, se fortalece con el viento para lograr ir donde desea.

Mariel sale de la ventana, es tarde debe haber pasado toda la tarde allí, observando. Se acuesta a dormir y lo logra con facilidad.

\\...Inicios...//


Así estaba cuando todo comenzò... o incluso desde antes como si lo presintiera... escondida... escondida como niña tras sus pequeñas manos, como si estas pudieran sostenerla, si no te veo no me ves... si no te veo no me ves... pero no fue así, por más que la inocencia lo pidiera, miles de veces los sueños se rompen, son como alas de mariposa, esas que con un roce pequeño, se descaman... y jamás pueden volver a volar... así fue entonces, como aquel suceso rozo sus alitas de mariposa y no pudo volver a volar... por mucho que pareciera que lo hacia... tenía 8 años y había perdido a su madre... su padre estaba solo con la sombra que lo acompañaba por las noches y los miles de recuerdos... que lo torturaban y lo amordazaban cada día... lo perdieron... lo alejaron, se terminaron entonces las risas... se esfumaron los juegos... no le dio tiempo la muerte, de aprender a andar en bicicleta... de ir a pescar... de jugar ... juntos... ... los sueños... se guardaron junto con los vestidos... los recuerdos junto con las fotografías, los juegos en los zapatos... y se avandonaron por mucho tiempo en la oscuridad humeda del sufrimiento que provoca el tratar de olvidar.
las manos cubriendo los ojos... para llorar, para esconder ese dolor... para esconderse... hay que ser fuerte decía... hay que crecer,- le decía su padre... tenemos que ser fuertes y crecer juntos... ya no más juegos... no rías, no sueñes... no saltes no hagas ruido... no me la recuerdes... ... crece, niña , crece... ella no va a volver... no llores más... no llores más...

y así fue... faltando 2 meses para cumplir los 9 años... nunca más derramaron lágrimas sus ojos... ni para despedirse... ni para desahogarse... ni para querer... ni para gritar.